You are here
Inicio > Actualidad > ¿Por qué no?

¿Por qué no?

COMPARTEShare on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn
equipo
realsporting.com

Desde nuestras casas, un bar, una sidrería o una cafetería nos paramos a ver con gusto como el Alavés pasa a la fina de la Copa del Rey. Tras lo sucedido hoy me pregunto: ¿por qué el Sporting no? La respuesta es clara y concisa: proyecto. El club asturiano ha dejado volar a sus mejores jugadores, y así lleva haciéndolo año tras año -a excepción de uno que no pudo fichar por sanción-. El mejor año de un equipo se debe a una sanción, digno de reflexión.

El presente del equipo vasco se ha labrado con sufrimiento. En el año 2015, tras una temporada regular en Segunda División, el conjunto blanquiazul logró la permanencia en la categoría de plata. Mientras el Alavés conseguía la salvación, el Sporting y Gijón estallaban de jubilo por el ascenso de ‘los guajes’ a Primera División. La próxima temporada, la escuadra gijonesa consiguió la permanencia con muchas restricciones en sus fichajes. El Alavés ascendía a Primera.

Sin proyecto

La clave: los fichajes y el proyecto. La presente temporada tan sólo ha tenido algo en común entre los dos equipos, el número de fichajes: 16. Los asturianos dejaron salir gratis a jugadores de la talla de Jony, Bernardo, Luis Hernández, Álex Menéndez, Guerrero… Todo esto para dar un “salto de calidad” y despegar a “un crecimiento sin retorno”. Todo humo. Mientras en la capital de la Costa Verde se pagaba un pastizal por Amorebieta, considerado uno de los peores fichajes de La Liga, los vascos cerraban incorporaciones como las de Marcos Llorente o Deyverson.

Ya son muchos años a la deriva, viendo como los demás equipos crecen. No sólo el Alavés, porque en la semifinal también estaba el Celta de Vigo, otro ejemplo de crecimiento. Los gallegos en el año 2008 estuvieron a punto de desaparecer, ese año el Sporting firmaba otro ascenso. El Sporting estuvo al borde de la desaparición el año del ascenso de Abelardo y sus pupilos, la suerte le estrechó la mano a Javier Fernández. Bueno, la suerte o el sudor y sufrimiento de un grupo que poco después se encargaría de destruir junto a Nico Rodríguez. Sobre este último protagonista tengo que decir que aún me sorprende que no se le caiga la cara de vergüenza. Aunque bueno, si al que “puso les perres” no se le cae… A Nico menos.

Perdida de la filosofía de equipo

Hasta la campaña pasada, el conjunto rojiblanco había asentado unas bases: equipo+afición=éxito. La fórmula era perfecta, unidad total entre jugadores e hinchada. Todo ello acompañado de calidad. En el momento en que algo falla en esta fórmula, el resultado varía. El hombro con hombro del año pasado, el dejarse la piel por el escudo… Eso no se ha visto este año, se ha perdido entre los malos resultados. Además, el segundo pilar de la ecuación se ha caído, la afición sportinguista se ha desenganchado, desilusionado. Claro ejemplo el partido ante el Alavés cuando El Molinón se vacío a falta de bastante tiempo para la conclusión del partido.

Gijón, despierta…

Dormimos, hasta que las cosas van mal y despertamos. Así nos ha pasado en los últimos años en El Molinón. Hasta que no estamos en el límite, no reaccionamos. En el partido contra el Atlético de Madrid, sin tener en cuenta el resultado de Leganés, El Molinón debería quedarse totalmente vacío durante cinco minutos. Es que ya no es solo por el club, es por la gente que se ha partido la cara por el Sporting y se ha ido por la puerta de atrás, por los que estuvieron meses sin cobrar, por los que lucharon contra la injusticia que dominaba este club. Es hora de despertar, es hora de decir basta, pero no vale hacerlo solo ahora. Todo vuelve, siempre vuelve, es como un boomerang, nos acaba volviendo a golpear. Esto ya pasó con Preciado en el banquillo, volvió con Abelardo… Decepción a decepción se manchó un escudo con gloria, pasado, con historia y con cantera. El escudo de equipo de nuestra ciudad, por el que muchos han dado todo lo que tenían, desde la grada y desde el campo. Que no nos roben la ilusión. GIJÓN, DESPIERTA.

fullsizerender-2-300x296


 

Top