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Roberto: «Me siento orgulloso de haber vestido la camiseta del Sporting»

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Entrevista al ex portero del Sporting de Gijón, Roberto Fernández, que vistió la elástica sportinguista durante seis años y 199 partidos disputados.


Si echamos la vista atrás y observamos a los jugadores que han vestido la camiseta del Real Sporting de Gijón, podríamos reconocer a Roberto Fernández. El meta gallego, que actualmente milita en el CD Lugo, ha habla do en exclusiva en Mareona Rojiblanca para contarnos su experiencia en el Sporting y saber un poco más de su vida. Entre risas, en un ambiente distendido, el portero relata alguna que otra anécdota y habla de hombres importantes en su vida, como su padre o Manolo Preciado.

En julio de 2002 fue traspasado al Sporting procedente del Celta, donde era tercer portero en el primer equipo y titular en el filial. En la campaña 2003/04 logró batir el récord de imbatibilidad en la historia del club, tras superar 727 minutos sin recibir un gol. Dos años más tarde conseguiría su título individual más importante, el trofeo Zamora en Segunda División de la temporada 2005/06. A pesar de los títulos individuales, Roberto considera más importante el ascenso conseguido con el conjunto rojiblanco en la campaña 2007/08 –la temporada siguiente ficharía por el Osasuna–.

  • Este año, con el Sporting en Segunda División… ¿Te veremos defendiendo la camiseta del CD Lugo en El Molinón?

Sí, en principio sí. Preferiría ir a Gijón para enfrentarme al Sporting en Primera, pero no se pudo. Una pena la verdad.

  • Todos los niños sueñan con meter goles y ser como los detallemos, ¿por qué te decantaste por los guantes en vez de la pelota?

Desde pequeño me gustaba mucho el tema de la portería, mi padre fue portero también aunque no profesional. Mi hermano era delantero, él tiraba y yo paraba, de ahí empecé yo a ponerme de portero y siempre me gustaba muchísimo, me gusta.

  • ¿Cómo se produjo tu fichaje por el Sporting? 

Por aquel entonces yo era el tercer portero del Celta, que de aquella estaba compitiendo en competiciones europeas, así que también jugaba con el Celta B que estaba en Segunda División B. En verano me salen varias oportunidades de equipos de Segunda División a los que poder irme y uno de ellos era el Sporting, desde luego no dude en irme a Gijón y emprender una aventura. Era un equipo que siempre me había llamado la atención y quería irme allí, por lo tanto en la temporada 2002 pues me fui a Gijón.

  • Llegaste al Real Sporting de Gijón en una etapa complicada tanto deportiva como económicamente, ¿cómo viviste aquellos años?

La verdad que fueron unos primeros años difíciles tanto con Pepe Acebal, con Antonio Maceda, Ciriaco Cano, Marcelino… Tuve varios entrenadores y es verdad que al principio la situación económica, ya que el equipo pasaba por un proceso concursal, y la situación deportiva también nos costó mucho. Poco a poco el club se fue posicionándose mejor, se fueron hicieron las cosas algo mejor y con la llegada de Manolo (Manuel Preciado), que en paz descanse, creo que hubo una sintonía total entre jugadores, cuerpo técnico y afición que creó un ambiente de esperanza, de ilusión por volver a Primera División. Fue la primera piedra para volver a Primera División y esa última temporada, la 2008, culmina con ese ascenso frente al Éibar del que guardo un muy buen recuerdo. Tengo muy buenos recuerdos de las seis temporadas que estuve en el Sporting y los 199 partidos que vestí su camiseta. 

  • Madre mía… Te sabes de memoria hasta los partidos que estuviste en Gijón.

¡Me lo sé todo! (risas)

  • Ya que estamos hablando de Manolo, ¿cómo era en el trato con los jugadores?

Es de los entrenadores que he tenido como futbolista que era distinto totalmente, podía estar haciéndote una broma antes de entrenar y a los cinco minutos echándote la bronca. Preciado sabía diferenciar muy bien lo que era fuera de lo profesional de lo profesional, creo que todos los futbolistas con Manolo sabían diferenciar cuando se estaba entrando. Fuera había un trato de amistad, eso crea un ambiente dentro de la plantilla que era fantástico. Había muy buenos futbolistas pero creo que él y su cuerpo técnico, sobre todo mi entrenador de porteros al que le debo muchísimo (Isidro), Iñaki Tejada que era segundo entrenador… Hicimos un muy buen trabajo todos.

  • ¿Se asemeja a la situación de Abelardo y los guajes al Sporting de la 2007/08?

Sí, eran gente de la casa que sabe cuál es la filosofía del club y esos momentos puntuales que pueden pasar en un club a los que hay que adaptarse, fichar a gente joven, tirar de Mareo, multiplicar los esfuerzos… Se trata de unir gente de la casa y que sepan valorar que hay que enganchar a la afición con el equipo y el cuerpo técnico. Me acuerdo que Abelardo sacó muchísima gente joven, la ilusión de los aficionados… Esa fórmula suele funcionar y acaba consiguiendo éxitos.

  • El Sporting de los Guajes fue famoso por su unidad y compañerismo, ¿te hubiera gustado estar en ese vestuario?

Hombre, me gusta estar en vestuarios en los que hay un buen ambiente. Perteneciendo ahora al Lugo es el único vestuario en el que me gustaría estar aunque es verdad que en España hay grupos muy buenos, en Gijón siempre los hubo pero ahora mismo estoy en otro club.

  • ¿Cuál es tu mejor recuerdo como futbolista?

Como futbolista, los dos ascensos. Tanto mi ascenso a Primera División el Sporting como con el Granada son dos momentos inolvidables porque yo creo que cualquier futbolista antes que logros individuales pues… Todo eso queda en segundo plano porque por ejemplo en Gijón fui trofeo Zamora y conseguí algún que otro récord individual pero lo mejor fue el ascenso.

  • Vaya… ¡Pensaba que era la victoria de este año contra el Oviedo! (risas)

La verdad es que es no fue el mejor momento  pero sí fue un día de alegría. (risas)

  • Ya que venimos hablando de momentos y la vida se basa en eso, ¿cuál crees que ha sido el peor que viviste dentro del Sporting?

Pues la verdad que viví casi todos los momentos buenos, quizás la peor etapa que viví en el Sporting fue la época en que entró en aquel proceso concursal, donde no había una estabilidad global y se pasaron momentos delicados. Quizá otro momento fue el partido de Éibar en el que casi ascendemos, fue de los días que más defraudado y robado me he sentido en el fútbol. Fue el día en el Sporting que más impotencia sentí en un campo de fútbol.

  • ¿Un referente?

Cualquier portero de alto nivel, Buffon, Casillas… Para mí siempre son referentes dentro del fútbol. Fuera del fútbol, Rafa Nadal porque es una persona luchadora que simboliza lo que queremos todos los deportistas de entrega, dedicación… Para mí dentro de todo el deporte Rafa Nadal es un ejemplo a seguir.

  • Ahora que estamos hablando de un tema externo al fútbol, te enlazo con otra cosa. ¿Cuáles son tus aficiones?

Me gusta estar con mi familia, bajar con mi hijo al parque y jugar al fútbol con él. También disfruto jugando al pádel y al golf.

  • La situación institucional del club en estos momentos es complicada. ¿Qué pensamiento tienes acerca de la gestión que se está haciendo en el club? Familia Fernández…

Bueno, yo creo que hay momentos donde hay que poner calma y sobre todo llevar bien los tiempos. Hay momentos en los que los clubs tienen como el Sporting que tuvo adaptarse a topes salariales, donde hay que fichar muy justo, tirar de gente de la casa… A veces la gestión de plantilla a la hora de traer a gente o dar oportunidades a la gente joven es complicada y difícil acertar. Existen etapas donde se aciertan, hay que buscar un mito… Un equilibrio exacto y es complicado, por eso a veces los proyectos salen mal como por ejemplo al Sporting este año. Ha falta esa unión entre equipo y afición, incluso con jugadores implicados… Al final, pues bueno, son pequeños detalles que hacen que los proyectos salgan mal. Hay que construir otro proyecto para que en próximas temporadas el club pueda volver a Primera División. 

  • El Sporting es muy conocido por su afición, la Mareona, de la que has podido disfrutar durante mucho tiempo. ¿Qué opinas de ella?¿Qué mensaje le mandarías en estos momentos tan complicados?

La afición de Gijón, yo creo que todo el mundo es consciente que estuve seis años muy buenos allí. Defendí la portería durante muchísimos años y creo que los futbolistas que hemos vestido esa camiseta y sobre todo hemos portado el brazalete de capitán de ese club nos sentimos orgullosos. Lo que le diría a la afición, en cuanto a lo que  a mí respecta, que gracias por cómo me trataron. Lo que le diría en esta situación complicada es que el primer punto de la temporada en Segunda División lo tienen que conseguir ellos. No puede haber ni un abonado menos que la temporada en la que bajo, al igual que hizo el Deportivo cuando bajo y volvió a subir… o el Betis. Creo que el primer punto lo tienen que marcar los abonados, entres los que me incluyo porque soy abonado al Sporting desde que me fui. Todos los socios del club deben sacar su abono para la temporada que viene y ahí habrán conseguido el primer punto.


 

 

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