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El efecto Douglas

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realsporting.com

Douglas Pereira, un talento sin límite a la hora de pisar área enemiga. Pero, ¿es posible que con sus condiciones, no haga otra cosa que perjudicar al Sporting? Análisis del impacto del brasileño en el juego rojiblanco. Definir a Douglas es sencillo. Típico lateral brasileño, más semejante a un extremo que a un jugador de perfil defensivo. Sus puntos fuertes, el uno contra uno, velocidad de conducción de la pelota, regate y golpeo de balón, tanto para centrar como para chutar. Presentado de esta forma, ¿qué equipo en el mundo no querría contar con sus servicios?

No es oro todo lo que reluce. Dejemos de lado que es un futbolista de cristal, no contemos todos esos partidos que se ha perdido por no estar bien fisicamente -famosa su lesión tras varias horas de sueño en el autobús del equipo-. Asumamos que su aportación ofensiva es regular y siempre es un puñal por el costado derecho. ¿Qué juega en contra de Douglas?

Arriba todo, abajo nada

También es sencillo. Su DEFENSA, con mayúsculas. Es un jugador capaz de ser el mejor delantero en las dos áreas. Provoca un continuo dolor de cabeza a la defensa rival con su sola presencia, pero el efecto es el mismo cuando es su equipo quien defiende.

Apatía, falta de intensidad, cero concentración y unas condiciones para el marcaje muy cuestionables. Sufre en las transiciones defensiva, ya que cuando el Sporting pierde el balón y debe replegar, siempre es Sergio el que ocupa la posición de lateral. Douglas no acostumbra a llegar a tiempo.

Sin embargo, si lo hace, su forma de plantear la defensa es más que curiosa. No hay un solo amago al que Douglas no entre. Lejos del centrador siempre que este ejerce su oficio, y por supuesto, nada solidario. No puedes esperar una ayuda de Douglas si ocupas otra demarcación.

Su influencia en el equipo

No es cuestionable que Douglas es una gran ventaja para perforar la meta rival. En un equipo donde solo Burgui tiene desborde, se agradece que él aparezca por la derecha y cubra las carencias de Carmona, un jugador nada veloz y sin uno contra uno.

Pero centrémonos en su problema.¿Qué genera Douglas atrás? En primer lugar, que el extremo diestro -Carmona habitualmente-, tenga que hacer un enorme esfuerzo defensivo  para ayudarle, lo que repercute luego en su rendimiento ofensivo.

También sufre Sergio, un centrocampista todoterreno más preocupado de tapar los agujeros de la banda derecha que de su propia labor. Vesga, su acompañante en el centro, se ve muy solo en muchas ocasiones para ocupar toda la zona central. En caso de que Rubi opte por meter un tercer pivote, pongamos un Xavi Torres en detrimento de Moi Gómez, entonces el equipo pierde toda su capacidad creativa. Taparse la cabeza con la manta para dejar los pies al descubierto.

Por último hay un tercer damnificado, Canella. El lateral izquierdo sufre por lo siguiente. El rival ataca por el costado de Douglas, el equipo bascula en su ayuda, a veces en efecto al saber los defectos de Douglas. Entonces, Canella sufre, ya que deja a sus espaldas muchos metros, a menudo ocupados por más de un jugador. Un centro al segundo palo es terrible para el de Pola, ya que no puede marcar a dos hombres a la vez en una gran extensión de campo.

Dicho esto, saquen sus propias conclusiones, pero la pregunta es cortita y al pie. ¿Compensa tener un lateral como Douglas en el once inicial?

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